Mi laptop ha muerto y ha resucitado

La física cuántica nos dice que la muerte es una ilusión de la mente, pero la computadora no daba señales de vida. Estando muy lejos de donde la compré y sin poder hacer uso de la garantía o del servicio técnico, resignado, la dejé en un cajón durante semanas.

Ya me había olvidado de ella cuando distraído, en Facebook, leí a Annibale lo siguiente: “TRY US! You don’t pay if we don’t solve your problem”. Contacté con él de inmediato y le conté mi historia.

Nunca he sido de los que saben de compuadoras o se interesan por la informática. Voy aprendiendo según se presenta la necesidad. Y, claro está, una forma de aprender es cometiendo errores. El mayor de ellos fue instalar un programa con el que supuestamente mejoraría el rendimiento. Una vez ejecutado no hubo vuelta atrás. Saltaba cuando quería. No permitía su cierre. No se podía desinstalar… era una pesadilla. En ese momento tenía que haber buscado asistencia técnica, un poco de ayuda que como siempre me resistí a pedir y a pagar.

De nada sirvió desinstalar todos los programas inútiles. De nada sirvió grabar todos los archivos en un disco externo. Cada vez iba más lenta. Le costaba encenderse. Hasta dejó de funcionar el teclado. Con solo el ratón funcionando correctamente, usando la opción del teclado en pantalla y esperando a que cargara cada página una eternidad, me decidí a buscar ayuda, pero no a pagarla. Busqué en foros de Internet y creí dar con la solución. Samsung instala un programa llamado Recovery Solution. Sonreí para mis adentros. Al abrirlo descubrí que no había creado ningún punto de restauración del sistema así que solo podía elegir dejarlo como fue en un inicio. Me pareció bien. Acepté. Fue la última vez que pude hacerlo. A partir de ahí dejó de funcionar.

Tres días después de entregarle la computadora a Annibale recibo un mensaje que dice: “Tuve que hacer un formateo del disco y corregir los errores de varios sectores y tratar de instalar varias veces el sistema, pero al final funcionó”. Para ser italiano maneja bastante bien nuestro idioma. Mi laptop había vuelto a la vida. Estoy muy contento de que la física cuántica esté en lo correcto. Ahora toca devolverle la vida a la Cannon que este verano recibió un baño de agua fría.

 

 

Carlos Belmonte

Carlos Belmonte Real ha estado desarrollando nuevos negocios e iniciativas empresariales desde 1998, primero en España y más tarde en Turquía y ahora en México. Inició su carrera profesional gestionando derechos audiovisuales como coordinador de licencing y merchandising. Es experto en desarrollo de negocio, responsabilidad social corporativa y gestión energética.