La transmisión se descompuso.. ¿y ahora qué?

Taller MexicaliLa tarde del día de Navidad quise pasarla en la playa y como muchas otras familias opté por acercarme a La Playita (San José del Cabo) para que mi hija pudiera divertirse con otros niños. No es mi playa favorita, pero queda cerca de casa y es la única que tiene juegos infantiles.

Ya llevaba tiempo sintiendo que el carro no iba bien. Mi falta de entendimiento de mecánica y los pocos recursos económicos disponibles me impedían verificar la gravedad de los síntomas. Esperaba que aguantase hasta que pudiera pasar por el taller. Mi vieja Durango resistió hasta dejarnos bien estacionados pero una vez que apagué el motor no fui capaz de volver a encenderlo. La palanca de cambios se había quedado atascada.

Confiado miré entre los papeles para localizar el número de asistencia en carretera. Aunque parezca mentira el seguro no ha sido obligatorio en México hasta octubre de 2013. Ya con lo papeles en la mano me di cuenta que no había llevado conmigo el celular (así es como llaman aquí al teléfono móvil) así que empecé a andar buscando algún lugar desde el que me dejaran hacer la necesaria llamada. Tuve suerte y di con un restaurante abierto. No tenían teléfono público pero ante mi cara de agobio se apiadaron y me dejaron hacer una llamada que no fue contestada por nadie. Pensé que el número de teléfono estaría mal. Agradecí su generosidad y encaminé mis pasos hacia el Hotel Ganzo, esperando que allí pudiera acceder a Internet y dar con el ansiado número. Y así fue. Me ayudaron amablemente y solicité una grúa que nos sacara del aprieto.

Un par de días después un amigo se prestó a mancharse las manos de grasa. Agarró las alfombrillas del coche y se metió debajo para intentar desbloquear la transmisión. No pudo así que volví a llamar a la grúa para, siguiendo su consejo, llevar el auto al Taller Mexicali en la Colonia el Zacatal. Al llegar me recibió Hugo y la primera impresión que me dio fue inmejorable. Aparentaba saber de lo que hablaba y es que en su taller solo trabajan transmisiones automáticas. Una semana más tarde mi Durango volvía a caminar. Lleva conmigo casi tres años y va mejor que nunca. Lo mejor de todo es que el precio de la reparación no llegó a los ocho mil pesos. Si me hubiera pedido el doble seguramente se los hubiera pagado.

 

Carlos Belmonte

Carlos Belmonte Real ha estado desarrollando nuevos negocios e iniciativas empresariales desde 1998, primero en España y más tarde en Turquía y ahora en México. Inició su carrera profesional gestionando derechos audiovisuales como coordinador de licencing y merchandising. Es experto en desarrollo de negocio, responsabilidad social corporativa y gestión energética.