El mercado orgánico

Si hay algo que echo de menos cuando llega el verano es el Mercado Orgánico, por eso cada sábado cuando tengo ocasión me paso por allí a darme un paseo y a disfrutar el buen ambiente que se respira entre comerciantes y visitantes.

Puedes encontrar una amplia variedad de frutas y verduras cultivadas de la forma en que se hacía antes y que ahora han dado por denominar como “orgánica”. Además, hay infinidad de productos manufacturados por los propios vendedores que allí exponen. Es una de los requisitos que los organizadores exigen al que quiera participar. Lo que esté realizado con materiales reciclados o naturales tiene mejor acogida. Así, las personas que como yo disfrutamos de lo original, de lo creativo y hecho a mano podemos pasarnos horas yendo de puesto en puesto.

Otro de los atractivos es la oferta gastronómica. Puedes comerte un taco, una pizza, un ceviche o una crepe, entre otras cosas. Puedes tomarte un zumo o beber agua tratada con un depurador que no usa ningún químico, y acabar con un rico helado o un polvorón de Sevilla. Pero lo mejor es poder hacer algo con los niños. La oferta de actividades para realizar en familia no es tan amplia como podemos estar acostumbrados los de ciudad y se agradece poder estar al aire libre, con música en directo y sabiendo que encontrarás caras conocidas.

El sábado pasado no pude ir por que se me estropeó el coche. Como dicen aquí, se me descompuso la transmisión, aunque a decir verdad el que realmente se descompuse fui yo al pensar que me había quedado sin carro. Pero de esto escribiré en otro artículo que ya tengo en mente.

Normalmente no voy hasta las doce del mediodía, después de haber ordenado y recogido la casa. Si estuviera en Madrid me iría a dar una vuelta y a tomar el aperitivo. Aquí todavía no he encontrado donde tiren una cerveza como es debido y mucho menos donde te pongan una tapa de boquerones en vinagre, así que he renunciado a esa costumbre y la he cambiado por el mercadillo y por la playa, que tampoco está mal.

Carlos Belmonte

Carlos Belmonte Real ha estado desarrollando nuevos negocios e iniciativas empresariales desde 1998, primero en España y más tarde en Turquía y ahora en México. Inició su carrera profesional gestionando derechos audiovisuales como coordinador de licencing y merchandising. Es experto en desarrollo de negocio, responsabilidad social corporativa y gestión energética.